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En prensa

Tócame mucho

En ‘Muy Interesante’, nº 366, noviembre 2011.

Las caricias, los abrazos y el simple roce de dos pieles tienen un sinfín de efectos saludables. Investigadores del Hospital Universitario Sahlgrenska, en Suecia, han llegado a la conclusión de que el cerebro humano está confi gurado para recibir abrazos y caricias. El neurofisiólogo sueco Hakan Olausson y
sus colegas han identifi cado fibras nerviosas presentes en las zonas de piel con vello que solo se estimulan con un tacto amable.

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Acerca de Elena Sanz

Periodista científica. Editora de contenidos de ciencia, salud, tecnología, neurociencia y política científica. Experta en periodismo digital, Internet y redes sociales.

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